Timba

  Partidas de cartas jugamos todos a diario y no siempre se tiene una buena mano que permita ganarlas.

 Eso tiene su lado bueno y su lado malo. El malo es el regusto que deja siempre la derrota, la boca reseca con sabor a hierro. El bueno, que en la mayoria de las veces puede uno desquitarse jugando nuevamente. 

 La vida da muchas segundas oportunidades, nuevas opciones de juego.

 La vida es una timba continua. 

 Sólo basta con darse cuenta, poner interés, seguir en la pomada.

 El juego de la vida no es una opción, hay que continuar.

  

Comentarios

Entradas populares