La turbina
Estirado, cual largo era en el sofá, que pese a sus cojines deformados, aún guarda algo del confort que debió tener cuando era nuevo.
Coge pronto temperatura, gracias al viejo edredón que además de pesado, es muy caliente.
Se dan todas las codiciones precisas, el sueño llega raudo y funde a negro todo.
Entonces es cuando empieza a funcionar la turbina.
Se sucenden las imágenes, inconexas, que muestran situaciones rocambolescas, en las cuales aparecen personajes de lo mas variopintos, alguno incluso conocido. Como otras veces, sueño con algo de lo que he hablado, o a quien he visto en una foto, por ejemplo, pero aparte de eso, no consigo entender la conexion del resto de ingredientes.
A veces me gustaría poder registrar todo lo que pasa por mi cabeza, o tener algún modo de anotar lo que sucede. Los únicos recuerdos que me llegan son fotos sueltas, pedazos de escenas que a buen seguro tienen una continuidad logica y lineal, aunque recordar el hilo argumental es misión imposible.
La turbina necesita de testimonios certeros y precisos, que levanten acta de hechos a veces corrientes. o quien sabe si insólitos.
Tal vez sea hora de vencer la pereza y depositar el Moleskine en la mesilla de noche. Poner sobre escrito todo lo que se recuerda a primera hora, puede ofrecer resultados notables, material que luego volcar y poner en orden en este lugar.
Bienvenido 2025 y tu nueva saga de historias. Esperando con ganas a escribir la primera.
Comienza uno de los proyectos de año nuevo, el que traerá aquí historias que surjan de mis sueños.
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