Adiós
Os estoy cogiendo a todos un asco acojonante, por lo que a mi respecta podeis iros todos a tomar por culo.
Harto de ver las mismas fotos, las mismas historias, de ver cómo cada uno te cuenta un viaje o su día a día, pormenorizadamente. Es sonrojante ver como grupos de gente que no se conocen de nada, que son cada cual hijos de su padre y de su madre, ponen en circulación las mismas cosas... Es de locos.
Ni se os ocurra volver a meterme en un grupo de whatsapp, ni de disponer de mi teléfono para que lo vean otros a los que no conozco de nada. Os paisais por el forro la intimidad de la gente; la voracidad y el afán de que os sigan y de que vean vuestras cosas, os devora.
Es la paz de internet, la de no oir vibrar mi teléfono, para ver la enésima chorrada que a alguno le ha hecho gracia y por ende nos tiene que hacer reir a los demás. Meteos vuestras ocurrencias por el ojete. ¿Quién te crees que eres para disponer del tiempo de la gente, mirando chorradas repulsivas, que no llamarían la atención ni de un crío de 4 años?
Antiguamente se decía que la televisión volvía en tontos a quien la veía; la caja tonta que se decía; ahora los teléfonos de última generación alienan, empobrecen la mente, abocan a un infantilismo que raya en lo obsceno.
¿ Alguien duda de que estamos abocados a extinguirnos?
En fin, que adiós. Si quereis algo de mi os espero en la calle, en la vida real. El smartphone, para llamadas o mensajes privados, que para eso es un teléfono. Por internet, borradme, no existo. Agur.
Comentarios
Publicar un comentario